Por una Comunicación Autogestionaria

(publicado originalmente em abril de 2008, em espanhol)

Pedro Aguiar

En este momento en que Brasíl vive bajo una polarización mediática – de un lado, los conglomerados privados y, del otro, la naciente empresa pública de comunicación amalgamando las experiencias anteriores -, es importante recordar que existe otra forma de pensar y hacer comunicación. Así como en los años de la Guerra Fría hubo un Movimiento de Países No-Alineados, también hoy es posible pensar una organización no-alineada, no más entre dos superpotencias beligerantes, pero entre las formas privatista y estatal. La práctica más exitosa hasta hoy para esta forma es la autogestión.

Por autogestión, se comprenden numerosas formas distintas de organización de la producción, pero con un eje en comun: el control de los medios por quem los opera, sin más-valia y sin submisión la un poder exogeno. El diferencial basilar de la autogestión en relación al socialismo es que aquella independe de la socialización de los medios de producción y de la autoridad del partido como agente regulador burocrático. En la verdad, la autogestión es posible tanto en el capitalismo cuanto en el socialismo, porque no se trata de un modo de producción distinto, pero de una forma de organización productiva por libre-asociación.

La autogestión es una bandera de luta tanto de corrientes anarquistas como de socialistas críticos al modelo marxista-leninista, o stalinista/soviético. Estas últimas se dividen en un espectro tan ancho que abarca desde revisionistas hasta trotskistas y eurocomunistas, con concepciones conflitantes y a veces inconciliables sobre lo que sea una producción autogestionaria. Sin embargo, la única de estas corrientes que de hecho ha practicado algún tipo de autogestión por tiempo consolidado – aunque de modo imperfecto, al cual obviamente se deben críticas – ha sido aquella del socialismo yugoslavo implantado por Tito y sus colaboradores Edvard Kardelj y Milovan Djilas entre 1945 y 1992.

Rigorosamente, se puede considerar que la autogestión yugoslava comezó aún antes, en 1943, con la ascensión de la resistencia al nazi-fascismo. El propio proceso de libertación yugoslava, se cabe la metafora, ha sido “autogestionario”, puesto que la organización guerrillera de los partizanes se ha dado con ampla autonomía de acción, aunque obedeciendo a una orientación táctico-estratégica general. Distintamente de otros países de Europa del Este, la liberación de Yugoslavia ha sido hecha no con la intervención del Ejército Rojo (soviético), pero de dentro afuera, con la acción de civiles que pegaron en armas y expulsaron a fuerza los invasores nazistas en el norte y fascistas al sur, aliados a colaboradores locales (especialmente de Albania y de Croacia). El liderazgo de Tito, Kardelj y Djilas (un croata, un esloveno y un montenegrino) ha impulsionado estos combatentes hacia a la adopción del socialismo. Por eso, en Yugoslavia no hubo golpes partidario-palacianos que llevaron los comunistas al poder en Checoslovaquia, en Romenia o en Hungria, entre otros, pero una auténtica revolución (seguida por una corta guerra civil contra los reaccionarios monarquistas) que ha implantado el socialismo de bajo hacia arriba, de base popular y enraizamento comunitario.

Así, cuando la partilla de Europa es decidida en las conferencias de Teheran y Yalta, en el final de la Segunda Guerra, la inclusión de Yugoslavia bajo la órbita de influencia soviética es incongruente con la situación revolucionaria vivida en el país. Por eso, aunque Tito (y particularmente Djilas) hubiera sido un “alumno ejemplar” del marxismo-leninismo (en aquella época, sinónimo perfecto de stalinismo), Stalin se ha incomodado de inmediato con la autonomía político-económica y militar yugoslava y ha intentado de principio “cortar las alas” de los comunistas en aquél país.

De Stalin parte la agresión. El primer golpe se da en 1948 en el marco del Komintern, reorganizado bajo el nombre de Kominform, a través de una carta exigiendo que el Partido Comunista Yugoslavo deponga el liderazgo de Tito y imponga otra, “más confiable” (que sería la de Djilas ). Debajo del chantaje económico-militar, otros liderazgos de Europa del Este corroboran la exigencia. Frente a la recusa yugoslava y a la confirmación de Tito en el poder, el PCI es expulso del Komintern y Yugoslavia deja la Cortina de Hierro para nunca más volver.

Un pivó muchas veces negligenciado para el ataque stalinista ha sido la negociación entre Tito y Dimitrov, de Bulgaria, para formar una gran federación eslava en los Bálcanes, que uniría un territorio del Mar Negro al Adriático, creando un cinturón de isolamento en el sur de Europa. En esta época, Grecia estaba en guerra civil entre monarquistas y comunistas (apoyados por Tito) y Turquía era punto de acción estratégica en la Guerra Fría.

Internamente, los yugoslavos articulan un otro órgano – el Informbiro – que se pretende alternativo al Kominform pero no sale del ámbito nacional. Pero el paso decisivo es en el campo teórico-metodológico: ¿cómo construir un tipo de socialismo que fuera, al mismo tiempo, oposto al modelo stalinista y genuinamente marxista?

Para atender a esta demanda, los yugoslavos fueron directamente a la fuente: buscaron en Marx las bases de lo que sería una organización de la producción socialista. Encontraron en los escritos de Marx sobre la Comuna de París (1871) la esencia de lo que correspondería a sus aspiraciones: la de que el socialismo debe de ser fundamentado en la “libre asociación de los productores directos”.

Con esto, partiron del convencimiento de que ni toda propiedad privada es capitalista, pero somente aquella baseada en más-valia, o sea, resultante de la exploración del homem por el homem y de la dominación de clases. La pequena propiedad rural, el comercio familiar y la micro-empresa seriam estruturas privadas de producción pero no capitalistas, sin explorar el trabajo proletario ni alienar el trabajador de los medios de producción.

Los stalinistas viram en eso una traición al socialismo y un retorno disimulado al capitalismo. Apodaron a los socialistas yugoslavos de “titoístas”, nuevo epíteto que tomó lugar de “trotskistas” en las acusaciones usadas en los expurgos internos.

Pero los titoístas sabían que no estaban traicionando el socialismo ni revisando el sistema. Tenían convicción de que la autogestión se propone una alternativa pragmática no al socialismo, pero a la ditadura del proletariado – que se degeneró en burocracia partidaria como dominación de clase.

En 1952, el Partido Comunista de Yugoslavia fue rebautizado como Liga de los Comunistas de Yugoslavia (LCI o, en la sigla original, SKJ), una confederación de partidos de las repúblicas yugoslavas – que, constitucionalmente, eran libremente federadas y tenían el derecho de salir de la federación siempre y cuando que quisieran. El propio cambio de nombre del Partido no es apenas simbólico, pero reflete este cambio de paradigmas: el papel del partido debe de ser no el de monopolio del poder ni el aparellamento del Estado, pero el de liderazgo hegemónico en la sociedad.

Los principios del socialismo autogestionario o titoísmo como ideologia han sido sintetizados en el Programa de Liubliana, de 1958 (o “Program Saveza Komunista Jugoslavije”), que afirmaba, entre tantos otros puntos: “el socialismo es un sistema social baseado en la socialización de los medios de producción, en que la producción social es dirigida por los productores directos asociados”; y que “el desarrollo, mismo bajo el socialismo, deve proceder a través de la superación de conflitos socioeconómicos endógenos (contradiciones)”.

Parece obvio y simplorio ahora, pero tal aserción en los años 1950, con la visión colectivista-estatista del bloco soviético ortodoxo, era un contrapunto hasta libertario. Es necesario recordar que Tito ha permanecido hasta el fin de sus días con un duro vecino stalinista (mismo tras 1956) que constituía un anti-modelo: Albania de Enver Hoxha.

Contra esto, los yugoslavos empezaron a construir un país más productivo, dinámico y apto a adaptarse a las demandas productivas y sociales. En lugar de monopolios estatales donde fábricas colosales eran dirigidas por burócratas nomeados por el partido, los trabajadores se organizaban en empresas menores, comunitarias, con decisiones tomadas en asembleas y sin interferencia externa. Había concurrencia. Había repartición de ganancia. Había creatividad y diferenciación. Todo eso ha contribuído para una alta productividad, comparativamente más alta que en varios países de la Cortina de Hierro. De esto ha nacido un régimen con relativas liberdades sociales (en comparación con el resto del mundo socialista): de iniciativa, de viajar, de eligir profesión, de expresión (parcialmente) y incluso sexual.

La conclusión general que estaba en el cerne de esta política es la de que la relación dialética entre la autonomía de los trabajadores y las demandas sociales es un conflito cuya resolución presupone “la aplicación del principio de autogestión en todos los niveles del sistema social y político” – lo que incluye la comunicación.

Tal campo no ha sido negligenciado por Yugoslavia. Los titoístas refundaron la agencia de notícias nacional, la Avala, bajo el nombre de Tanjug – Telegrafska Agencija Nove Jugoslavije -, y espallaron una red de corresponsales por todas las partes del mundo, incluso en Brasíl. Han sido contemplados no solo los centros del poder capitalista ocidental, pero también ciudades y países del Tercer Mundo (en la época, en proceso de descolonización), a partir de la convicción de que también ellos generan noticias relevantes.

La propia actuación internacional del socialismo autogestionario ha sido proeminente, hasta más internacionalista que la teoría de la “revolución permanente”. Tito y Kardelj pasaron a defender las “vías nacionales para el socialismo”, que debería de ser alcanzado de acuerdo con las condiciones históricas y materiales de cada país – sus propios recursos naturales, su territorio, su cultura, su organización social nativa. Era una tesis, de paso, que el propio Stalin defendera hasta 1948. Tal pensamiento sirvió muy bien para los países que entonces se emancipaban de las potencias imperialistas (los primeros, en los años 40-50 en el sur de Asia y los segundos, en los años 60-70 en África y en el Caribe) y tenían prisa de atender a las graves demandas sociales, con manifestaciones como la de Amílcar Cabral y su negación de la ditadura del proletariado.

Junto con tres de estos líderes emergentes – Nehru en la Índia, Naser en el Egito, después sustituído por Sukarno en la Indonesia -, Tito fundó el Movimiento No-Alineado, o sea, de los países que recusavam el aliñamento geopolítico tanto con la Uniión Soviética cuanto con los Estados Unidos. Varios países arabes y magrebinos, principalmente los regidos por ideologias secularistas (baathismo en el Iraque y en la Síria; teoria de Kadafi en la Líbia), también aderiram. Y el NAM (de la sigla en ingles) pasó la ser el maior defensor de una ampla reestruturación de la economia global, en que las ex-colónias continuavam sendo exportadoras de materia-prima (productos baratos) y importadora de bens industrializados (productos caros), gerando un desequilíbrio favorable a los antigos imperialistas. Estos, en esta epoca, ya eran chamados de Primer Mundo; los socialistas, de Segundo Mundo; y a los recem-descolonizados (más la América Latina, independente desde el início del seculo XIX) se puso la etiqueta de Tercer Mundo.

La campaña fue bautizada de Nuevo Orden Económico Internacional y no tardó para que se constatara que la comunicación seguía las mismas asimetrías de valores del comercio de materiales. No solamente la información era tratada como otra mercancía cualquier, pero a la información proveniente del Tercer Mundo era atribuído un valor más bajo, mientras que a aquella del Primer Mundo se atribuía un alto valor, de “producto caro”.

En medios de los años 1970, los no-alineados empezaron a llamar atención para la necesidad de reformar también la comunicación internacional y desplegaron del NOEI el Nuevo Orden Mundial de la Información y Comunicación, o NOMIC. La primeira resolución específica sobre la cuestión ha sido adoptada en la conferencia de Argel en 1973. Los países participantes exigían los seguintes puntos:

“1. reorganizar los canales de comunicación existentes, heredia del pasado colonial; 2. iniciar una acción conyunta para la revisión de los acuerdos multilaterales existentes para la revisión de cotas de canales de prensa; 3. adoptar medidas urgentes para accelerar el proceso de propiedad coletiva de los satelites de comunicación con un codigo de conduta para orientar su uso; 4. promover mayor contacto entre los medios de comunicación masivos, universidades, bibliotecas y organismos de planeamiento y investigación y otras instituciones, para permitir a los paises en desarrollo el intercambio de experiencia y técnicas.”

Los intelectuales, diplomáticos, estadistas y tecnicos presentes en las conferencias del NAM pasaron a reivindicar un nuevo ordenamiento global que corregira tales desequilibrios cuantitativos y cualitativos y impusiera una nueva visión (no-comercial, no-etnocéntrica, social) al proceso comunicativo. Y en este contexto surgió la iniciativa de una cooperación institucionalizada entre los provedores de información nacionales (en mayoría, estatales) de todos los países-membros.

Como medida práctica, dos años después, en una reunión intergovernamental en Belgrado, entonces capital de Yugoslavia, los no-alineados fundaron el primer pool de agencias del movimiento: el NANAP (Non-Aligned News Agencies Pool, o Pool de las Agencias de Notícias [de los Países] No-Alineados).

El NANAP operó de 1975 hasta la mitad de los años 1990. La gestión organizacional, el financiamento, el equipaje, la instalación de infraestructura (en la época, mayoritariamente el servicio telegráfico) y el trabajo de capacitación profesional deberían de ser compartillados entre todos los participantes, libremente asociados, autónomos y supostamente sin sofrer ónus a ninguna de las partes.

En realidad, sin embargo, algunas agencias se mostraron más activas y en estagio más avanzado que otras para cumplir estas tareas. Ha sido este el caso de Tanjug, que no solo había sido la entidad que lanzara la sugerencia del pool como en la ocasión ya tenía 40 corresponsales distribuídos por el planeta (SALINAS, 1984: 198), más que cualquier otra entre las congéneres tercermundistas.

Tanjug sedió el NANAP en Belgrado y coordenó el envío de los primeros cables (idem; 193-197). También promovió entrenamiento con periodistas asiáticos y africanos en Yugoslavia. El Fundo Yugoslavo de Solidaridad entregó equipos la agencias de países más pobres y lanzó sugerencias a entidades multilaterales como la UIT (Unión Internacional de Telecomunicaciones) para fornecer rebajo en tarifas de telégrafo. El papel yugoslavo era también político mismo fuera del ámbito no-alineado: el entonces director de la Tanjug, Bogdan Osolnik, ha sido un de los integrantes de la Comisión MacBride, de la UNESCO, que analisó los problemas de la comunicación internacional (1977-1980). Y el propio texto ha sido aprovado por aclamación justo en la conferencia en Belgrado. Al mismo tiempo, sin embargo, los yugoslavos promovían el policentrismo como principio basilar de la cooperación (LALIC, 2003: 146).

De 1976 adelante, otras agencias asumieron el papel de “centros redistribuidores” del NANAP, como la iraquí INA, la tunisina TAP, la marroquí MAP y la indonesia Antara. Pero tanto el mayor volumen de notícias enviadas como el mayor número de profesionales arrollados seguía sendo de la agencia yugoslava. Con la muerte de Tito, en 1980 (pocos meses antes de la conferencia de UNESCO en Belgrado), las direcciones políticas en Yugoslavia cambiaron y el incentivo de Tanjug a la colaboración tercermundista desvaneció.

De medios de los años 1980 en delante, el papel de liderazgo en el pool no-alineado se tomó la recién-fundada agencia iraní IRNA (Islamic Republic News Agency), ya que entonces el Irán era foco de atenciones ocidentales por causa de la revolución fundamentalista, de los choqueos con EEUU y de la guerra contra el vecino Irak (curiosamente, también membro del NAM y del NANAP). Pero, con la muerte del ayatolá Jomeíni, en 1989, más un cambio de dirigentes volvió la dejar el pool abandonado – en una evidencia de que el policentrismo, se de hecho prácticado, no ha sido capaz de sustentar la continuidad del proyecto.

Como visto, el Partido (SKJ) ejercía un papel de hegemonía en el régimen titoísta, no de monopolio del poder. Todo lleva a crer que el Estado yugoslavo de 1945 la 1980 no era aparellado por el Partido, lo que marca una diferencia crucial en los régimens de orientación stalinista en Europa del Este de 1945-1956 (y, en Albania, hasta 1991). Seguramente ese aspecto es importante para comprender el desarrollo de Tanjug con relativa autonomía y diferencia de proyecto de agencia nacional en relación a las demás de países socialistas – o sea, no un órgano del Partido para el extranjero (como la TASS soviética y la Xinhua china), pero antes una agencia de “input informativo”, del mundo para Yugoslavia.

Tanjug ha imprimido al NANAP una práxis de cooperación autogestionaria dentro del “espíritu” titoísta, al coordenar los trabajos de instalación, capacitación y operación del pool. En lugar de centralizar la distribución del contenido, los cables eran transmitidos punto-a-punto, por medio de núcleos redistribuidores (la MAP de Marruecos y la INA de Irak eran dos de estos). En vez de haber una mesa única tomando las decisiones editoriales, había total libertad de acción y cada agencia-miembro solo aprovechaba el material que elegía republicar. En resumen, con el NANAP la autogestión era aplicada en la práctica a la comunicación.

Una política titoísta o autogestionaria de funcionamento del pool (se arrisca a llamar de marxista-libertaria) seguramente hubiera sido algo a frente de su tiempo y coadunante con la tendencia atual de “colaborativismo”, marcas visibles de la Wiki, Web 2.0, software libre y de este propio CMI. El espíritu del colaborativismo es análogo al socialismo autogestionario y tiene mucho menos que ver con el neoliberalismo radical individualista que con la solidaridad productiva titoísta. Los yugoslavos ya hablaban en “trabajo asociado” en los años 1950, medio siglo antes de Larry Sanger y Jimmy Wales desarrollarem el principio de Wikipedia.

Presentemente, el foco de los resaltes es la supuesta capacidad milagrosa de las nuevas tecnologías, tales cuales toques de Midas, de dotar de plenos poderes comunicativos el ciudadano común – no licenciado, no concesionario de una frecuencia electromagnética y, eventualmente, ni mismo alfabetizado. Un canal de TV, una emisora de radio, una revista, un periódico y un blog para cada habitante de la tierra. Se hace suficiente adquirir la parafernalia respectiva.

No son pocos, todavía, aquellos que, desarmados de la crítica necesaria a las análises sociales, prefieren por “olvidar” que la esmagadora mayoría de la población mundial (3,8 billones en 2001, según el Banco Mundial) está inexorablemente alijada de estos espectáculos tecnológicos, preocupada por demás con la subsistencia diaria para siquiera soñar en adquirir un iPhone por eBay pagando con tarjeta de credito internacional. Se habla en mundo sin olvidar que tal desigualdad está reproducida en escala menor pero no menos gritante en el propio Brasíl (19,3% abajo de la linea de la miseria, dice FGV en 2007) y en la ciudad de Rio (14,57% por la misma fuente).

No hay capitalismo tardío/avanzado en eses casos. De hecho, la realidad económica en algunas de las comunidades más aisladas esta más próxima del modo de producción feudal de que del sistema capitalista propiamente dicho. Como considerar, entonces, dada esa realidad de extrema desigualdad, la posibilidad de integrar ricos y pobres en sistemas internacionales de información abertos y inclusivos?

Sabemos que la orientación marxista ortodoja recomienda la alianza estratégica entre el proletariado y la camada “progresista” de la burguesía nacional en cada país. Ocurre que, en América Latina, la burguesía es tradicional aliada de los latifundiarios (homóloga, dado los debidos contextos, a la aristocracia europea) y del imperialismo estadunidense. Así como en el resto del Tercer Mundo, esa misma burguesía es dueña de los grandes medios privados, lo que impede pragmaticamente cualquier alianza estratégica posible con la burguesía nacional del Tercer Mundo en el campo de la comunicación. En termos prácticos, eso significa que programas de TV, columnas de diarios, sitios y blogs contestatarios encerrados dentro de emisoras, periódicos y portales de los medios corporativos serán contradiciones en si, tendentes la se esvaziarem de contenido político-ideológico.

El hecho es que, a despecho de ya estaren dotados de sistemas integrados en redes electrónicas o dependeren de la estructura de frecuencia de radioamadores, los nodos de comunicación en el Tercer Mundo están inseridos en un panorama más grande de la comunicación globalizada – esto es, si se quiere o no, son tocados en algún punto por la malla de la red. Las NTICs pueden no crear solas la transformación superestructural que de ellas se espera (como ninguna otra tecnología, de paso), pero aún así abren las puertas necesarias para que ocurra tal transformación. Lo que es necesario, en este caso, es el movimiento esencialmente político de concretizarla.

Si la revolución según los principios marxianos no ocurrió donde las condiciones productivas le eran aparentemente favorables, ¿por qué también la revolución informativa no puede ocurrir donde las condiciones infraestructurales de comunicación no son ideales? Si en Rusia agraria semi-feudal se pudo ver su “socialistización” accelerada la partir del papel revolucionario centralizado de los bolcheviques, ¿por qué también la comunicación “coronelizada” de Brasíl y del Tercer Mundo no puede ser transformada a partir de la acción orgánica de actores sociales comprometidos con la emancipación de las clases populares?

Desaparellar el Estado también debe de ser el principio de la cooperación Sur-Sur en el campo de la comunicación, tal como hecho por el SKJ. No se puede más creer en soluciones estatistas, bajo riesgo de perder apoyo de gran parte de la sociedad descrente en la eficiencia gerencial del Estado. Incluso porque la esfera estatal hace mucho ha dejado de ser el campo exclusivo – siquiera predominante – de la lucha social.

No hay dudas de que hoy, este campo de luchas es el espacio simbólico de la comunicación y que el más importante poder en disputa es el de representación, de generar discursos y construir imágenes. Las clases populares están en franco desvantaje en este terreno, perdiendo el derecho a la auto-representación para el discurso conservador y unilateral de los medios corporativos (ejemplo concreto son las noticias del telenoticiero “Jornal Nacional”, que detiene practicamente el monopolio de audiencia diaria, sobre el Movimiento de los Sin Tierra). Los blogs, wikis y herramientas de comunicación colaborativa aún no tienen poder de alcance emancipatorio que sería deseable. Y tampoco parece ser esta la meta de la recién-constituída red de comunicación pública (TV Brasíl y Empresa Brasileira de Comunicação, que englobó Radiobras, Agencia Brasíl y TVE). De paso, “englobar” parece un término adecuado, ya que la intención parece ser constituir una emulación de la red-monopolio de TV en versión estatal.

Por otro lado, en el marco económico de países subdesarrollados, como de Brasíl y del universo que abordamos, tales cambios del “capitalismo avanzado” o nunca llegaron o llegaron sin alcanzar predominancia, conviviendo concomitantemente con otros modos de producción anteriores (industrial, pre-industrial y, en ciertos casos en areas afastadas de grandes centros, similar al feudal). El mundo es mucho más vasto que las concentraciones cosmopolitas, y así es necesario considerar los diferentes contextos infraestructurales congruentes con la realidad tercermundista al proponer abordajes de economía política para el desarrollo de la comunicación internacional. Para esto, el modelo autogestionario – en toda la pluralidad que abarca – se constituye como solución adecuada.

Con todo esto, se concluye que es posible pensar una economía política de la información de eses sistemas internacionales de comunicación a partir del pensamiento económico yugoslavo y así establecer bases de lo que sería necesario empreender por una comunicación autogestionaria.

BIBLIOGRAFIA
AGUIAR, Pedro. Jornalismo Internacional em Redes: de como usar NTICs para concretizar a NOMIC. monografia de graduación en Periodismo presentada a la Escuela de Comunicación de la Universidad Federal de Río de Janeiro. Profesor: Mohammed ElHajji. Rio de Janeiro: ECO/UFRJ, 2007.

AMIN, Samir. “A Vocação Terceiro-Mundista do Marxismo”, in: HOBSBAWM, Eric. História do Marxismo, vol. XI. Rio de Janeiro: Paz e Terra, 1983. traducción: Carlos Nelson Coutinho.

___________________. “Geopolítica do Imperialismo Contemporâneo”, in: BORON, Atilio (org). CHOMSKY, Noam et alii. “Nova Hegemonia Mundial: alternativas de mudanças e movimentos sociais”. Buenos Aires: CLACSO, 2004.

BRITTOS, Valério Cruz (org.). Comunicação, Informação e Espaço Público: exclusão no mundo globalizado. Rio de Janeiro: Papel&Virtual, 2002.

BRUS, Wlodzimierz. “O Socialismo Autogestionário Iugoslavo”, in: HOBSBAWM, Eric. História do Marxismo, vol. XI. Rio de Janeiro: Paz e Terra, 1983. traducción: Carlos Nelson Coutinho.

FERREIRA, Argemiro. Informação e Dominação: a dependência informativa do Terceiro Mundo e o papel do jornalista brasileiro. Rio de Janeiro: Sindicato de los Periodistas Profesionales del Ayuntamiento de Rio de Janeiro, 1982.

LALIC, Vojislav. Od Avale do Tanjuga: agencijsko novinarstvo u Srbiji i Crnoj Gori. Belgrado (Sérvia): Tanjug, 2005.

OPAT, Jaroslav. “A Ruptura com a Iugoslávia e o Recrudescimento do Stalinismo”, in: HOBSBAWM, Eric. História do Marxismo, vol. X. Rio de Janeiro: Paz e Terra, 1983. traducción: Carlos Nelson Coutinho.

SALINAS, Raquel. Agencias Transnacionales de Información y el Tercer Mundo. Quito: The Quito Times, 1984.

A nova “capital européia do cool”

Este texto saiu no Times em novembro.

Depois o povo não entende quando eu digo que Belgrado é a próxima cidade européia a estourar como destino de turismo-curtição.

(A Chica Batella já entendeu.)

Europe’s best nightlife in buzzing Belgrade

Enjoy the finest nightclubs, bars, and restaurants in Europe’s new capital of cool

Serbia is an undiscovered gem of southeast Europe.

The capital, Belgrade, is teeming with superb bars and clubs, fine fish and meat restaurants, and a complex history that keeps the sightseeing fascinating, despite being shorn of ancient architecture.

Elsewhere in the country the Danube floodplain is ripe for growing the most delicious organic vegetables, the second city of Novi Sad in the north hosts the brilliant EXIT festival in a medieval fort, there’s local and gypsy folk music a-plenty, epitomised by the Guca trumpet festival with its half-a-million visitors each summer, and if that’s not enough there’s mountains and monasteries, skiing and wine trails.

Belgrade is different enough to enjoy daytime around the city before hitting the town for an evening of revelry.

Wandering the city offers a welcome change to the pristine facade of Europe’s chocolate-box old towns, with the faded grandeur of the few pre-20th century buildings sitting awkwardly alongside concrete communist-era structures.

The recently completed exterior of the huge St Sava Orthodox church glistens next to other buildings while the National Theatre, Old Royal Palace, university and National Museum (closed for renovation) provide some older highlights.

High on a hill at the confluence of the Sava and Danube rivers, the Kalemegdan Fortress dates back to pre-Roman times – the current walls were contructed to the 15th and 16th centuries. The views are tremendous and it houses a beautiful park, one of many green spaces across the city.

…The good news for tourists is that the city is incredibly cheap by our standards. Main courses in the best restaurants are rarely more then £10, killer cocktails in the coolest bars are £2.50-5, while a beer should set you back between £1 and £1.50 depending on the venue. And the local brews (try Jelen Pivo or neighbouring Montenegro’s Nikšicko) tend to be far superior to and cheaper than the foreign imports.

While the people are some of the friendliest in the world, the one complaint I heard is that they are still being punished after suffering enough because of Milosevic. Economic sanctions were accompanied by travel restrictions, many of which are still in place – it’s very hard for residents to obtain visas to visit the EU, for instance.

To simplify the situation in one of the world’s most historically complex countries would be irresponsible – it’s best not to engage in political conversation, plenty blame the West for 1999, but visitors receive a very warm welcome.

Servo-croata para pôr no prato

essa foto eu peguei na Wired

essa foto eu peguei na Wired

Acabo de voltar do supermercado. Fui fazer umas comprinhas de comida. Coisas fáceis de preparar, tipo sopa de pacote. Sopa de galinha. Sopa de brócolis. Sopa de letrinha… E, de repente, me vi olhando as prateleiras de cima a baixo, de esquerda a direita, procurando, procurando, procurando, uma sopa de letrinhas que fosse em cirílico!

Não encontrei. Mas fica a idéia para os fabricantes.

O dia de sol que está fazendo (mesmo ainda com +10o C) finalmente me deixou reconhecer a minha Belgrado. Esta é a cidade que eu conheci: iluminada, colorida, de céu azul. Hoje é o primeiro dia em que posso abrir as janelas, respirar, trocar o ar do apartamento. Sei que vai entrar poeira, mas…

Eu não paro de falar português

Na semana passada fiquei ciceroneando um grupo de cariocas que passou por aqui. Gente finíssima, todos. Depois, conheci um DJ sérvio que se amarra em funky/soul/breique (é, -ique, aquele do Tony Tornado e do Gerson King Combo) e arranha umas boas palavras – e palavrões – em carioquês. E, no mesmo dia, vou a uma festa onde há uma sérvia que dá aulas de português e alguns de seus alunos. Para não falar dos amigos brasileiros que fiz aqui.

Ou seja: minha língua materna não me abandona nunca.

Ter esses esbarrões eventuais com a última flor do Lácio quando se está em Paris, Genebra, Amsterdã, é natural e compreensível, já que estas cidades são mesmo destinos comuns de vários lusófonos. Não somente turistas, mas também imigrantes. Basta saber que um terço da população de Luxemburgo são portugueses, que nossos primos patrícios são os porteiros e faxineiros preferidos dos franceses e suíços, e que a comunidade brasileira em Londres é uma das que mais crescem.

Mas… na Sérvia?! Quem poderia achar que todo santo dia eu falaria em português com pelo menos uma pessoa?

Ontem, para melhorar, dei uma passadinha na embaixada brasileira para visitar. Já estavam fechando, mas avisaram que amanhã à noite tem sessão de cinema nacional. Ou melhor, brasileiro. E, melhor, em português.

Zeca Camargo no Kosovo

O Fantástico deste domingo vai exibir uma matéria do Zeca Camargo feita com as igrejas e monastérios do Kosovo, “patrimônio da humanidade ameaçado por uma disputa étnico-religiosa”. O pessoal da embaixada já tinha me dito mesmo que houve uma equipe da Globo aqui no ano passado. E, pelo jeito, a gravação é um pouco velha, porque ainda não tinha nem neve (agora está tudo coberto por um tapete branco).

Dá para ver a chamada aqui: http://tinyurl.com/fantkim

Queria saber se ele esteve no mosteiro de Peć, onde eu também estive.

Será que vai fugir dos clichês zecacamarguísticos? É esperar para ver. “Domingo, no Fantástico.”

O Marechal e as Flores

eutito_tumulo

Trecho de um e-mail que enviei a um grande professor:

Ontem estive no túmulo do Marechal Tito. Foi a segunda visita que fiz – a primeira foi em 2006. É um lugar muito simples, nada suntuoso, e por isso mesmo emocionante. Dentro de uma tumba de mármore branco rodeada de bromélias está sepultado o homem que empreendeu, com esforço próprio, a mais sincera e exitosa tentativa de construir uma sociedade com justiça social e liberdade.

E era um homem simples, que soube viver. Ao lado do túmulo foi montada uma exposição multimídia com “os réveillons de Tito“, de 1949 a 1980. As cenas mais comuns são do marechal acendendo o charuto, vestindo sombreros e chapéus pitorescos, dançando com a esposa Jovanka (à qual não era muito fiel, pelo que se conta) e entornando rakija, o aguardente de frutas que é a bebida mais popular daqui. Também vi alguns pronunciamentos dele exibidos em cinejornais e na TV a cada ano-novo. Ele era irrequieto, avesso a protocolos, remexia-se muito na cadeira, coçava o nariz em frente à câmera (nesse ponto lembra o Lula; aliás, Tito também foi metalúrgico). Não guardou ranço algum da ferocidade da luta nos tempos de partizan. A festividade de ano-novo passou a ser promovida pelo Estado como forma de ofuscar as festas religiosas, tanto os Natais católico (25/12) e ortodoxo (7/1) quanto o Ramadã islâmico. Alguns deles foram passados na rua, na praça pública, junto com os camaradas anônimos. Não tinha nojo do “cheiro de povo”. Tampouco descambava para o populismo barato. Na Iugoslávia não havia culto à personalidade. Sua imagem não era onipresente, como a de outros ditadores. As poucas estátuas do Tito estavam em museus ou parques específicos. A própria avenida então batizada em sua homenagem é, na verdade, uma rua pequena. E, quando sentiu que estava chegando ao fim, ele não pediu para ser mumificado nem depositado em algum palacete-mausoléu (como o de Dimitrov na Bulgária). Pediu apenas para ficar no jardim de inverno de sua casa, em Belgrado, e é lá que está.

O governo sérvio não inclui o local em seus folhetos turísticos, mas o túmulo do marechal é o ponto mais visitado de Belgrado até hoje.

O fato de, durante décadas, atrair filas quilométricas de admiradores e pessoas gratas pelo que ele fez, levando presentes e flores (não coroas fúnebres, mas das mais diversas cores) deu ao espaço o apelido de Kuća cveća – ou “Casa das Flores“, em servo-croata. Ontem, quando cheguei, havia um arranjo de rosas com uma fita vermelha junto à porta. Pelo estado das pétalas, tinha acabado de ser depositado.

É, né?

Pára tudo de novo

Aqui toca Teenage Fanclub em anúncio de concessionária de carro no rádio.

Leste Europeu e América Latina fora da mira de Obama

Tirado do blog do Edward Lucas, meu ex-professor e correspondente da The Economist no Leste Europeu.

GAZA, rather than gas, is likely to be top of the new American administration’s to-do list. If the ex-communist world gets any early attention, it will be in search of Russian help over Iran and in the Middle East, rather than the pressing business of Europe’s energy and military security. If Barack Obama’s top foreign-policy officials pay even a nanosecond of attention to eastern Europe in the first few months of their time in office, it will be to bemoan locals’ inability to deal with their own problems.

Concordo com cada palavra.

Assim como se tem dito que a América Latina – e o Brasil, mais especificamente – estarão lá embaixo na lista de prioridades do governo Barack Obama, que começa na semana que vem, tampouco o Leste Europeu deve receber mais que migalhas. O Lucas faz ressalva específica ao início do governo, mas eu não acredito que a região subirá muito na escala nos meses seguintes. Oriente Médio, China e a “special relationship” com o Reino Unido continuam no topo da pauta do dia para a Casa Branca, seja com chefe texano ou queno-havaiano. E nós, tanto lá no quintal americano quanto aqui no porão europeu, continuamos lanterninhas.

O que é uma pena.

Mais um jogador brasileiro na Sérvia

Washington, o gigante

Washington, o gigante

Esta semana chegou mais um jogador de futebol brasileiro na Sérvia. O atacante Washington, de 25 anos, já foi do Cruzeiro e estava na Macedônia até este mês. Assinou contrato no sábado com o Partizan (o mesmo onde já jogava o meio-campo gaúcho Juca, ex-Botafogo). O detalhe é que o cara tem 2,05 de altura e já está sendo chamado de “o Gigante do Partizan” (assim como o artilheiro Juca tinha o apelido de “Bombardeiro”, pela força dos chutes).

Antes, eles já tinham acertado a contratação do também atacante Alex dos Santos, 18 anos.

Fico imaginando a experiência de vários destes jogadores, de nascer numa família humilde, crescer num lugar quente, e de repente ter de aprender uma língua eslava, suportar neve, comer carne de carneiro com repolho azedo

Dá pauta, não dá?

Sérvia quer retomar cooperação com não-alinhados

Da B92, hoje, citando um jornal local.

B92  News  Politics  Politics
Serbia turning towards “non-aligned brothers”
11 January 2009 | 12:51 | Source: Večernje novosti
BELGRADE – Serbia is restoring full cooperation with the countries of the Non-Aligned Movement, and wishes to host the organization’s 2011 summit, a daily writes.

Belgrade’s Večernje Novosti newspaper reports this Sunday that Serbia this time around has no ambition to become a member of this movement which it helped establish, then under the name of Yugoslavia.

Belgrade intends to maintain good relations with the countries currently gathered in the organization, the daily says, quoting its diplomatic sources. 

Several cabinet members have confirmed that the idea is serious, the report adds. Serbia does intend to host the Non-Aligned on the 50th anniversary of the movement’s original gathering in Belgrade. 

While it remains unclear if the Libyan leader Muammar al-Gaddafi will once again set up a tent in a Belgrade park as he did in 1989, Večernje Novosti writes, diplomats are saying that closer ties with the organization do not signal a u-turn in the country’s foreign policy, including the EU membership ambition.

As the Socialist Federal Republic of Yugoslavia (SFRJ) disintegrated in the early 1990s, the Non-Aligned Movement froze its membership, with the Federal Republic of Yugoslavia (SRJ) inheriting the same status. 

After the October 5, 2000 changes, the country became an observer, and this is the status that Serbia holds today. 

The movement is currently presided over by Cuba’s President Raul Castro, who replaced his ailing brother Fidel. 

Former Yugoslav President Dobrica Ćosić held the same position within the organization before Belgrade’s status was frozen in 1992.

Estou de volta a Belgrado…

…onde uma nevasca danada cai desde a madrugada. E o mais curioso é que eu tinha elogiado muito ontem o fato de chegar aqui e ver que as ruas estavam limpas de neve, bem ao contrário do Kosovo. Pronto, durou pouco a alegria.

Mais um Pedro no mundo

Ei, ei, pausa para aplausos! Acabou de chegar neste combalido planetinha o meu xará Pedro Luna Sonego Mesquita, filho da minha orientadora, Suzy. Mando parabéns aos papais e torço para que cheguem junto muita felicidade na vida do pimpolhinho, saúde, amor, grana e tudo mais que ele merece. E que os homens (e mulheres) que detêm as rédeas do poder deixem um mundo melhor para ele viver. Porque, senão, podem apostar, ele vai lutar por isso.

DROGA!

Escrevi um MONTE de coisas offline pra postar no blog e sai do albergue deixando o pen-drive la`.

 

Estou numa lan-house em Prishtina agora. Tudo bem por aqui, mas internet nao e tao facil de achar. Mais informacoes depois.

De como inventar um país

O Kosovo independente é tão ridículo quanto uma Baixada Fluminense independente.

O nível de desenvolvimento socioeconômico é o mesmo. Pristina é uma cidade curiosa. Lembraria Nova Iguaçu, por exemplo, no tipo de prédios e na forma de urbanização, exceto pelo fato de a arquitetura ser adaptada para lugares com inverno rigoroso. As casas e edifícios têm chaminés e telhados inclinados, sempre, para a neve não acumular tanto. Fora isso, é uma cidade de prédios baixos, ruas largas e pouco decoradas, muito concreto, comércio popular (camelôs e lojas de bugingangas) e vários carros velhos.

OK, a neve é uma grande diferença.

Sim, e também as mesquitas. Porque nunca é demais lembrar que o Kosovo é uma região de maioria muçulmana. Os minaretes de fato chamam para as orações cinco vezes por dia, as mulheres não entram em lugares de homens e a sexta-feira é um dia sagrado.

Toda a região do Kosovo (assim como o resto do sul da Sérvia) vive de mineração. O que a Iugoslávia mais fez aqui na época do Tito foi abrir minas e indústrias de processamento de minério. Estas empresas eram estatais, é claro, e várias fecharam com o fim do socialismo, agravando a situação social. A promessa de investimento ocidental foi o que motivou a demanda por uma “independência” que, na prática, não existe.

Tudo foi “conquistado” em março de 1999, quando os guerrilheiros do UÇK (sigla em albanes para “Exército de Libertação do Kosovo“), um grupo que até então constava da lista de terroristas do Departamento de Estado, deflaglaram uma campanha contra as bases de militares e policiais iugoslavos (em geral, de etnia sérvia). A resposta das forças armadas da Iugoslávia, em conjunto com grupos de hooligans que cometiam atrocidades e voltavam pra casa, foi tachada de “limpeza étnica” pelos EUA e, com a devida ajuda da CNN, comecou um movimento pedindo intervencao “humanitária”.

Nunca se decidiu tao rápido uma operação. Até a invasão do Iraque demorou mais. Em duas semanas, venceu um ultimato-relampago e os Stealth F117-A comecaram a bombardear Belgrado.

Setenta e quatro dias depois, duas missões militares separadas – a da ONU (UNMIK) e a da OTAN (KFOR) – ocuparam a provincia sérvia. E estão aqui deste então.

O resto é História. Ou história.

Estou escrevendo isso numa outra lan-house em Priština. Ainda bem que nenhum albanês entende português.

Kosovo, a terra onde se baba ovo

Enquanto a coisa está bombando em Gaza (perdão), aqui no Kosovo está tudo bem calmo. As primeiras páginas dos jornais ainda falam do ataque de sexta-feira em Mitrovica, o que é um sinal de que há poucas notícias pra publicar.

Eram pouco mais de 14h quando chegamos em Priština (que os albaneses chamam de Prishtinë, com tônica no TI). Viemos de van – igualzinho às que se pega pra ir da Central do Brasil até a Baixada Fluminense. A estrada de Mitrovica até aqui é tranqüila, plana, quase toda reta, de asfalto novo. Aliás, tudo no caminho é novo. As construções, sinalizações, casas e comércios têm aspecto de recém-inauguradas ou com menos de 10 anos. Claro, tudo aqui foi feito com dinheiro dos EUA e da UE, que passou a jorrar desde o início da ocupação, em 1999.

A gratidão dos albano-kosovares a esse investimento, que de fato melhorou a infraestrutura e gerou empregos, está bem exposta no número de bandeiras estadunidenses e européias que pontilham a estrada. Não só nas instalações militares (que incluem também de Portugal e dos Emirados Árabes Unidos) ou nas obras pagas com dinheiro estrangeiro (a reforma do parque deste bairro foi feita pela Itália), mas em lojas e estabelecimentos locais. Eles transformaram o Dia de Ação de Graças ianque em feriado nacional, chamado Thanksgiviong to US day. Existe ainda uma Avenida Bill Clinton, onde se exibe um gigantesco painel com o desenho do homem, bem no estilo Saddam. O que parece mais ultrajante para a Sérvia, porém, é que entre eles é mais fácil encontrar a bandeira da Albânia (vermelha com a águia “do Cavalera“) do que a bandeira da autoproclamada República do Kosovo (azul com o mapinha e estrelas em amarelo).

Na prática, isso sinaliza que o esforço do Ocidente tem sido não tanto em dar independência ao Kosovo, e sim em entregá-lo de bandeja à Albânia, um fiel aliado de Washington desde a ressaca dos anos 90 (Enver Hoxha, pirâmides, anarquia etc.). Por enquanto, não existe uma identidade kosovar distinta daquela dos albaneses que vivem na República da Albânia. A questão das bandeiras não é de identificação com a nação albanesa, e sim com o Estado albanês. Os jornais de Tirana circulam aqui. As livrarias têm livros de História da Albânia, não do Kosovo nem da Iugoslávia. Da mesma forma, não foi criada uma moeda própria, e o que circula livremente é o euro. Na praça principal, há uma enorme estátua de Skanderbeg (Jorge Castrioto), o herói da Albânia medieval – e, na verdade, é uma cópia do mesmo monumento em Tirana. E a maior rua de pedestres se chama Rua Nëna Terezë, em homenagem à Madre Teresa de Calcutá (que nasceu na Albânia mas era de etnia aromena – parentes próximos dos romenos e também latinos).

Até existe um projeto trocar a identidade do Kosovo por “Dardânia“, um suposto nome que a região teria tido no período pré-romano. Isso seria coerente, até porque “Kosovo” é uma palavra de origem eslava medieval. Em sérvio, Kosovo Polje significa “Campo dos Sabiás” (sabiá é “kos“). Foi aqui que os cristãos reunidos sob o Príncipe Lázaro, então monarca sérvio, perderam a batalha decisiva para os turcos em 1389. E foi aí que tudo começou.

Na mesma rua da Madre Tereza fica o escritório da OSCE (Organização para Segurança e Cooperação na Europa, ou Agência Européia do Imperialismo Econômico-Militar). É um prédio gigantesco, ofensivo de tão suntuoso. Mas o segurança foi muito simpático conosco quando disse que não podíamos tirar fotos.

Tirando ele, mais ninguém fala inglês aqui.

E, na verdade, albanês não é uma língua tão bizarra. Por exemplo: ninguém entendeu quando eu perguntei em inglês onde havia uma “bookstore“. Se eu soubesse que a palavra em albanês é “libraria“, teria perguntado em português.

Comi aqui um delicioso doce feito de figo seco, tâmaras e waffle. Chama-se “fiqa” e se pronuncia “fítscha”.

Estamos hospedados em um lugar que é parte-albergue, parte-pensão, comandado por um professor universitário aposentado. Fica em um bairro chamado Velania, muito perto da antiga residência de Ibrahim Rugova, o equivalente kosovar do Slobodan Milošević. É barato: 9 euros por noite, por pessoa, em um quarto com duas camas e TV. O chato é que é difícil chegar, pois o fato de haver meio metro de neve nas calçadas torna quase impossível andar a pé.

Comprei uma bota. Da Caterpillar. Falsificada.

[DISCLAIMER: Este post foi todo escrito offline, depois copiado-e-colado num computador com acesso discado. Por isso está tão longo. Volto a escrever quando tiver mais tempo. Qualquer coisa, meu cel aqui é +381 66 132659.]

Problema bilateral, solução unilateral

Agora há pouco, por volta das 11h15, um helicóptero da KFOR estava sobrevoando a parte sérvia de Mitrovica. Um helicóptero com metralhadora na ponta e um soldado de arma em riste pendurado na porta. Dava rasantes, parava, subia, voava em círculos e baixava de novo. Chegava até a ponte e voltava. Em terra, carros da polícia kosovar (com agentes albaneses) passavam em alta velocidade.

Nada que a gente no Rio já não tenha visto com o BOPE.

Clima de tensão? Só se fosse para eles. Nas ruas, as pessoas iam e vinham com suas vidas normalmente. Fazem compras na quitanda, cortam lenha, cozinham o almoço. Eu tinha acabado de subir até a igreja no alto da colina e vi os fiéis voltando da missa. Calmamente. A igreja, que é grande, tinha um suave cheiro de incenso por dentro. A decoração repete em diversos objetos o motivo a águia de duas cabeças (símbolo bizantino, por representar o império que olha ao mesmo tempo para ocidente e oriente, herdado por vários países ortodoxos, inclusive a Rússia e a Sérvia).

Em Mitrovica, essa águia anda degolada. Afinal, o helicóptero e os carros da OTAN só patrulham o lado sérvio. Esquecem de olhar para o oriente – e em geral é de lá que vem o problema.

Sim, estou no Kosovo

Eu na ponte que divide Mitrovica; ao fundo, o lado albanês

Eu na ponte que divide Mitrovica; ao fundo, o lado albanês

Estou no Kosovo hoje.

É fácil chegar. Pega-se um ônibus na rodoviária de Belgrado e voilà. Não precisa de passaporte, não precisa de documento de identidade, não precisa de carteira de nada. Nem de muito dinheiro. O que é preciso é apenas curiosidade e uma certa cara-de-pau para passar na frente dos soldados da OTAN na maior, fingindo que não é com você. Afinal, como dizem os nacionalistas e o Eixo Washington-Londres-Bruxelas tenta negar, o Kosovo é Sérvia.

Vim pra cá com a Darcie, uma canadense muito divertida (e corajosa) que conheci há apenas dois dias. Ela está vindo de uma jornada transiberiana, desde Xangai (começou em setembro, logo apórs a olimpíada), atravessou Rússia, os países bálticos, Polônia, Eslováquia, Hungria, Romênia, Sérvia, depois Croácia, Bósnia e voltou à Sérvia. Tudo isso com couchsurfing. Ela simplesmente encasquetou que vinha pro Kosovo pra fazer mochilão e perguntou se eu não queria companhia. Quando eu teria essa oportunidade de novo? Fiz a mochila e vim.

Tinha de ser canadense.

Eu e Darcie na neve

Eu e Darcie na neve

Ao chegarmos, um certo medinho do que viria pela frente foi superado pela adrenalina de ter uma aventurazinha no cenário de um dos mais recentes focos de tensão geopolítica do mundo. Perguntamos como se faz para chegar a Priština, a maior cidade (não capital!) da província. Soubemos que os ônibus só saem da rodoviária, que fica do lado albanês, e que para isso é preciso cruzar a ponte que funciona como “portal” entre os dois lados. Tem ônibus pra ir. E nem sempre tem ônibus pra voltar. Fomos andando até lá e, na hora de atravessar, vimos os tanques, os jipes, os carros brancos da ONU e os soldados da KFOR (a força “de paz” da OTAN) cantando e berrando, parecendo totalmente alegrinhos para quem, supostamente, está de serviço.

Perguntamos se podíamos atravessar e a resposta foi “Sure! Go ahead.

Blindados e jipes cruzam a ponte a toda hora

Blindados e jipes cruzam a ponte a toda hora

Na verdade, eles não incomodam muito. Só impressionam. A cidade de Kosovska Mitrovica, onde estou, é a primeira parada para quem vem pelo norte, de Belgrado. É uma cidade partida. O clichê pode estar batido para o Rio, mas aqui não tem como ser mais literal. Mitrovica (pronuncia-se “Mitrovitsa”) é atravessada por um rio sobre o qual só existe uma ponte. Uma margem, no norte, é de etnia sérvia. A outra, no sul, é albanesa. Quando eu lia isso nos jornais, artigos e enciclopédias, achava que era uma simplificação. Que era uma questão apenas de maioria de cada lado, e que naturalmente havia uma certa mistura.

Bem… não há.

O lado norte é 100% sérvio e o lado sul é 100% albanês. Desde a guerra de 10 anos atrás, não há mais nenhum sérvio no lado albanês e nenhum albanês no lado sérvio. Você atravessa a ponte (que é nova, bonita, recém-reformada e iluminada com refletores azuis), de apenas 100 metros, e tudo muda: o idioma, a cultura, a religião. Não se ouve uma palavra em servo-croata sequer no lado albanês. Ou nenhum prato sérvio no cardápio dos cafés e restaurantes. Ou nenhum ícone de santo ortodoxo que são comuns na margem sérvia; só há mesquitas. Os monumentos iugoslavos do lado albanês foram trocados por novos, muito kitsch, neo-realistas-socialistas, em aço fundido cromado. Até a moeda é diferente: o dinar sérvio não tem valor nenhum no lado albanês, onde só circula o euro.

E são apenas 100 metros de separação.

A cidade é muito militarizada. Os jipes e carros militares, tanto da ONU quanto da OTAN, circulam toda hora pra todos os lados. E os homens armados com fuzis são uma imagem muito intimidatória. Mas no lado albanês há cartazes dizendo “Thank you, USA! Thank you, England!“.

Dentro do restaurante do hotel

Dentro do restaurante do hotel

Estou hospedado no lado sérvio, num hotel muito simpático e barato (é hotel com preço de albergue). O lado albanês parece mais inóspito. É certamente mais “vivo” à noite: mais pessoas circulam nas ruas, brincam com a neve e tocam música. Mas um detalhe me chamou a atenção: só há homens nos cafés. As mulheres estão na rua, mas não entram. Provavelmente algum dogma muçulmano. Ou puro machismo.

Faz frio de uns -5 C lá fora, sob bastante neve, muito mais que em Belgrado. Há pilhas e pilhas de neve sobre as ruas, calçadas, bancos, monumentos. Mesmo assim, vi uma cena curiosa (do lado sérvio): um grupo de adolescentes, no pátio de uma escola, jogando uma pelada como se estivesse calor de verão. Às vezes a impressão que dá é que o povo sérvio é ainda mais louco por futebol que o brasileiro.

Blogar é uma droga…

…Ou bem você pára pra escrever e relatar em detalhes, de uma forma minimamente interessante e, pior, ilustrada (!!!! os amigos cobram: “cadê foto? quero ver foto?“. Bah, não enche!) as histórias que está vivendo…

…Ou bem você vive. Senão, não vai ter história pra contar.

Privataria é pouco

Se nós, que passamos por privatizações, já reclamamos, imaginem os sérvios. Depois do fim do socialismo e da desintegração da Iugoslávia, eles tiveram suas empresas não só privatizadas, mas vendidas para estrangeiros. Todas, praticamente.

Os bancos são alemães, italianos ou gregos. As telefônicas são austríacas. O comércio de varejo é também austríaco ou francês. E, na semana passada, o governo acertou a venda da NIS, a companhia estatal de petróleo, para os russos (a companhia aérea, JAT, pode seguir o mesmo caminho).

Ou seja: os sérvios aprendem na escola que seus grandes heróis, como o Jorge Negro e Tito, pegaram em armas para garantir a independência do país. Para expulsar turcos, austríacos, húngaros, alemães, italianos, depois russos (Stalin, 1948) e tantos mais que tentaram fincar as garras e submeter a Sérvia a seus interesses ou a um estado de (sem trocadilhos) servidão. Pegaram em armas e conseguiram.

E agora vem o pessoal no poder e desfaz o trabalho todo.

O que deve ser mais humilhante, porém, é pensar que, apenas 20 anos atrás, as empresas eram não só nacionais, mas submetidas ao controle dos próprios funcionários. A geração dos pais dos jovens de agora estudou e começou a vida profissional sob a autogestão. Periodicamente, e sempre que necessário, os empregados de uma empresa se reuniam no escritório, na repartição, no chão-de-fábrica, para avaliar o trabalho e tomar decisões. Você discutia com o seu colega quais escolhas deveriam ser feitas, quais compras e aquisições, quais promoções e demissões, definia salários, remunerações extras e adicionais por produtividade. Debatia de igual para igual com um chefe, com um subordinado, e eram todas pessoas do mesmo nível que você, com quem se podia jogar bola (ou bocha!) no fim-de-semana, tomar uma rakija ao final do expediente. E, o melhor: não tinha patrão!

Agora tem. E os patrões estão em Viena, Berlim, Paris e Moscou.

“Em Belgrado, só ficamos nós.”

Vem pra Sérvia você também… vem!

Despedida do Filipe Barini ontem à noite no Brod.

Ljubica, Sandra, eu, Filipe e Andrea

Ljubica, Sandra, eu, Filipe e Andrea

Ele ia só pra Rússia. Mas resolveu seguir meu conselho e deu duas paradinhas em Belgrado – na ida e na volta. E não se arrependeu. Acabou nesse estado aí que vocês estão vendo.

E você? Quando vem?